Cielo estrellado con la Vía Láctea en vertical, en primer plano a la izquierda una cúpula de observación astronómico, y el horizonte iluminado por la luz de Almería.  
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Iluminación eficiente

En este apartado os presentamos los requisitos de una iluminación eficiente y económica.

DIRECCIÓN DEL HAZ DE LUZ DE LA FAROLA :

Aquí tenéis un ejemplo de una luminaria cualquiera, en el que se relaciona la dirección del flujo de luz (lado izquierdo de la imagen) con su consecuencia y efectividad (lado derecho de la imagen).

 

TIPOS DE LUMINARIAS:

Las farolas, deben tener una caperuza opaca que evite la emisión de luz hacia el cielo.

Además, el bulbo de la lámpara debe estar situado en el interior de dicha caperuza, para evitar desperdiciar luz en horizontal.

Con estas dos medidas, conseguimos iluminar sólo el área deseada del suelo, y como la luz que nos está dando la bombilla es la misma que antes se lanzaba en todas direcciones, ahora podemos reducir la potencia eléctrica contratada y ahorrar dinero, sin perder por ello iluminación en la vía pública.

Además, los focos decorativos o de iluminación de espacios deportivos deben estar orientados hacia el suelo y hacia la parte baja del edificio que se pretende decorar o hacia la parte baja del graderío. Nunca deben dirigirse en horizontal ni hacia el suelo, ni iluminar toda la fachada del edificio, como si fuera de día. Es mucho más eficiente iluminar desde arriba hacia abajo.

Finalmente, deben evitarse las luminarias en forma de globo y los materiales refractores difusores de vidrio estriado para la parte transparente de la luminaria. Es preferible cerrar la caperuza de la farola por la parte inferior con una cubeta de vidrio liso curvado que no sobresalga de la caperuza.

 

TIPOS DE BOMBILLA O LÁMPARA:

Existen, principalmente, dos tipos de bombilla para iluminación de exteriores: las bombillas a vapor de mercurio y las bombillas a vapor de sodio. Además, estos dos tipos de bombilla pueden ser a su vez de alta o de baja presión.

  • Bombillas de mercurio: La luz procedente de esta lámpara que percibe nuestro ojo es de un color blanco azulado. Esto hace que, aunque el color de los objetos se asemeje más al diurno, nuestros ojos tarden más en acostumbrarse a zonas sin luz, y produce mayor deslumbramiento que la luz amarilla. Estas lámparas requieren más potencia eléctrica que las de sodio. Además, las lámparas de mercurio emiten bastante radiación luminosa en longitudes de onda que el ojo humano no percibe, con lo cual están consumiendo una parte de la electricidad en una emisión que resulta inútil, con el subsecuente gasto económico.
  • Bombillas de sodio: La luz que nuestro ojo percibe es de un color amarillento. Aunque esto puede crear una falsa sensación de menos luz porque los colores de los objetos no son tan brillantes como durante el día, en el fondo resulta mucho más natural para el ojo acomodarse durante la noche de las zonas oscuras o las zonas iluminadas si la luz es amarilla, con lo cual evitamos deslumbramientos y garantizamos que la transición de la iluminación entre zonas más y menos oscuras sea mucho más suave, resultando la iluminación total más homogénea y segura.

Por último, una vez que se agota la lámpara, debe cambiarse la bombilla y tirarse la vieja, siendo mucho más perjudiciales para el medio ambiente los residuos de las lámparas de mercurio, pues es un compuesto muy tóxico y contaminante.

 

OTROS:

Finalmente, resulta muy importante respetar los horarios de iluminación exigidos al alumbrado deportivo, decorativo o navideño, especialmente cuando el lugar iluminado se encuentra próximo a un área natural o a un observatorio astronómico. Y es especialmente recomendable utilizar temporizadores que enciendan y apaguen automaticamente las luces según las horas de oscuridad y según los horarios reglamentados iluminación decorativa.